I Love Lucy
15 de octubre de 1951
El 15 de octubre de 1951, la CBS estrenó I Love Lucy, la sitcom de referencia del género durante muchos años, tanto por su forma de grabación como por unos guiones que crearon escuela. Fue la serie más vista de los Estados Unidos durante cuatro de sus seis temporadas. Su protagonista, Lucille Ball, fue la primera gran estrella de la historia de la televisión.
La comedia narra el día a día del matrimonio formado por Lucy y Ricky; ella, norteamericana, soñadora, liante, aspira a convertirse en una actriz famosa; él, cubano, músico del Tropicana y algo machista, hará todo lo posible para que su mujer no triunfe en el mundo del espectáculo. Los protagonistas, interpretados por Lucille Ball y Desi Arnaz, eran, además, pareja en la vida real. Tienen unos vecinos, los Mertz, cómplices de la pareja y contrapunto de los protagonistas.
I Love Lucy hizo historia al ser el primer programa de televisión grabado en 35 mm, en lugar de emitirse en directo, lo que permitió conservar los episodios con calidad y facilitar sus múltiples reposiciones. También fue la primera sitcom grabada con público y con tres cámaras, cosa que facilitaba el montaje y la interpretación de los actores. Ambos elementos se convertirían en rasgos identitarios de las comedias de situación norteamericanas.
En cuanto al contenido, fue novedosa al tener como protagonista a una mujer cómica, independiente y con aspiraciones propias. Tras la Segunda Guerra Mundial, las mujeres se habían empoderado y la televisión reflejaba ese cambio. Fue también la primera vez que una mujer embarazada interpretaba un personaje que se encontraba en su misma situación. El embarazo de Lucy contribuyó a que tanto la serie como su protagonista fueran aún más queridas.
Lucille Ball, que había pasado desapercibida como actriz de cine, descubrió con I Love Lucy su vis cómica y se convirtió en una de las mujeres más populares de la historia de la televisión. La sitcom se canceló siendo número 1 de audiencia, por voluntad de sus protagonistas que, convertidos en millonarios, querían desarrollar nuevos proyectos. La pareja se separó en 1960 y Lucy siguió en racha hasta los años ochenta.
La serie se exportó a muchos países y llegó a España con el título Te quiero Lucy en 1958, solamente dos años después del inicio de las emisiones regulares de televisión. Fue tan popular que, en una época en la que todavía había pocos televisores en los hogares, algunos bares y restaurantes compraban aparatos para atraer a sus clientes.