Pocoyó
7 de abril de 2006
El 7 de abril de 2005, se estrenaba Pocoyó, una serie infantil dirigida al público preescolar que pronto cruzaría fronteras para emitirse en más de 100 países. ¿La clave de su éxito? Una combinación muy cuidada de animación 3D de alta calidad y contenidos perfectamente adecuados a su target.
La serie sigue las aventuras de Pocoyó, un niño en edad preescolar, que descubre el mundo que le rodea acompañado de entrañables personajes: Pato, Elly (una elefanta), la perrita Loula y Pajaroto. Cada uno representa rasgos claros y reconocibles —el cascarrabias, el gracioso, el tierno—, diseñados para que los más pequeños los identifiquen fácilmente. Un elemento distintivo es la voz en off, que no solo narra la historia, sino que interactúa con los niños, haciéndoles preguntas e invitándolos a participar activamente. Esta técnica refuerza el aprendizaje y mantiene la atención de los pequeños. Son capítulos de 7 minutos, ideal para la capacidad de atención de los pequeños.
La serie fue producida por Zinkia Entertainment en España, con gran parte del trabajo realizado en Madrid y guiones se desarrollaron en Estados Unidos. Se hicieron 5 temporadas, casi trescientos episodios entre regulares y especiales, que aún estan en antena. La primera temporada tuvo un coste cercano a los 5 millones de euros. A pesar de ser una producción practicamente española, Pocoyó se estrenó aquí mucho más tarde que en otros países ¿El motivo? Las cadenas nacionales dudaban de su propuesta visual, considerándola “demasiado sencilla”. Así, mientras en Reino Unido se emitió por primera vez en ITV el 7 de abril de 2005, en España no llegó hasta el 9 de octubre de 2006, cuando se estrenó en La 2 de TVE.
Calidad técnica en la animación, argumentos originales, guiones muy cuidados y una excelente sonorización han hecho de Pocoyó un producto de reconocido éxito dentro del entretenimiento infantil.
Puedes ver algunos capítulos de Pocoyó en RTVEPlay y en el canal oficial de YouTube
¿Y de dónde sale el nombre Pocoyó? Su historia es curiosa y entrañable. Resulta que la hija de uno de sus creadores, David Cantolla, cuando rezaba por la noche antes de dormir decía: Jesusito de mi vida, eres niño "poco yo" en lugar de "como yo". Ese tierno error infantil acabó dando identidad a la serie.
Otra curiosidad en torno a la serie fue el encendido debate que durante una época hubo en las redes sobre el género de Pocoyó; algunos defendían que podía tratarse de una niña, para confusión de aquellos que crecieron pensando que era un niño. Finalmente, los guionistas le devolvieron la masculinidad sin pestañear.
No es la primera vez que la ambigüedad de género pesa sobre personajes animados, como fue el caso de Bob Esponja, Bambi o Piolín