Game of Thrones

17 de abril de 2011

El 17 de abril de 2011 se estrenaba Game of Thrones, la serie más popular de HBO en la era digital. Está considerada como la serie sobre la que más se ha escrito, analizado y teorizado en los últimos años, así que poco puedo añadir que no se haya dicho ya.

Por eso, esta efeméride se centra únicamente en los números: un repaso a sus principales récords.

Game of Thrones ostenta varios récords destacados. Récord en presupuesto: es una de las producciones más caras de la historia, con episodios que alcanzaron los 15 millones de dólares. En audiencia: el episodio final lo vieron casi 20 millones de personas en directo en Estados Unidos, superando registros históricos del canal, como el primer capítulo de la cuarta temporada de Los Soprano. Y obviamente, ostenta el récord como la serie más premiada de la historia, con 59 Emmy.

Menos cuantificable, pero igualmente relevante, es su impacto cultural. Diversos artículos la sitúan como la serie más viral de la historia, la más comentada por internet y la que ostenta el grupo de fans más estable y numeroso. Asimismo, se la considera la serie sobre la que más se ha escrito; imposible contar los libros y artículos que han intentado interpretar sus claves narrativas, sus personajes y su lenguaje, muchos de ellos artículos universitarios.

Y todo llevado al límite. Ha sido el relato televisivo XXL también en lo estrictamente audiovisual: más tramas, más personajes, más efectos especiales, más localizaciones, más marketing; a todo ello se suma otro fenómeno puramente programático: cada final de temporada se convertió en un acontecimiento global, seguido en directo en todo el mundo, como si se tratara de una final de un mundial de futbol, con la emoción compartida de vivir el mismo momento a la vez.

Es cierto que, cada cierto tiempo —aproximadamente cada década—, una serie marca estilo, un antes y un después en la narrativa televisiva: lo hicieron Twin Peaks (90), The Sopranos (1999) o Lost (2004), por ejemplo. Pero nunca el terremoto había sido de tal intensidad ni se había sentido con tanta fuerza en todo el mundo al mismo tiempo.

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