Sorpresa ¡Sopresa!

8 de mayo de 1996

El 8 de mayo de 1996, Antena 3 estrenaba Sorpresa ¡Sorpresa!, un reality show blanco, cargado de buenas intenciones, que intentaba distanciarse de los excesos televisivos de los años 90. Tuvo una gran audiencia y fue el programa que consagró a Isabel Gemio como presentadora de entretenimiento. Era un formato que le iba como anillo al dedo.

Sorpresa, ¡sorpresa! consistía en atender las peticiones de familiares y amigos de personas anónimas para sorprenderlas en directo. Hubo sorpresas de todo tipo: desde reencontrarse con un ser querido hasta devolver una tortuga a un niño o conseguir unos zapatos de la talla 46 para una señora con pies grandes. Sin embargo, los momentos más espectaculares eran los que cumplían el sueño de fans de grandes celebridades, que aparecían por sorpresa en el plató. Por el programa pasaron figuras como Cher, Whitney Houston o David Copperfield, entre otros.

Durante las cuatro horas que duraba el programa podía pasar de todo. Cada semana se recibían unas 30.000 cartas, y un equipo de 30 personas seleccionaba las mejores historias. No era un formato previsible: mantenía la intriga, especialmente al no saber si los deseos de los protagonistas llegarían a cumplirse, algo que no siempre ocurría. Incluso personas del público acababan involucradas en bromas organizadas por sus allegados.

Aunque la última temporada fue presentada por Concha Velasco, el programa siempre estará asociado a Isabel Gemio y a su particular forma de conducirlo. Todo tenía un punto ñoño, sí, pero el resultado era eficaz. Isabel sabía sacar el lado más humano de los invitados. En la tercera temporada, la icónica presentadora se quedó embarazada y, a pesar de estar dispuesta a reincorporarse inmediatamente tras dar a luz, la cadena no le renovó el contrato. Aquello marcó el principio del fin. Y, visto desde hoy, habría generado un enorme escándalo. Isabel Gemio se estrenó como presentadora de televisión en Los sabios

Sorpresa ¡Sorpresa! era la versión española del formato italiano Carramba che sorpresa presentado en la RAI por Raffaella Carrà.

Opening: hay sintonías que se quedan grabadas en la memoria colectiva. Y esta es una de ellas: Acompáñame, una noche más…

Los años 90 se caracterizaron por la eclosión de grandes shows de plató, con mucho público y grandes despliegues de medios. La primera mitad de la década estuvo marcada por contenidos escabrosos, durísimos. El caso Alcàsser supuso un punto de inflexión y, en la segunda mitad, proliferaron realities más amables. Muchos de ellos, como Sopresa ¡Sorpresa!, representaron una televisión interfaz: el medio se convertía en mediador entre la audiencia y sus deseos, o que incluso ayudaba a resolver problemas.

Ver también: De tú a tú, Esta noche cruzamos el Mississippí

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