Hill Street Blues

15 de enero de 1981

El 15 de enero de 1981, se estrenó en la NBC Hill Street Blues, estuvo 7 temporadas en antena y fue una de las series más influyentes de la historia de la televisión. Marcó estilo por su estructura narrativa y por sus contenidos.

Ambientada en una comisaría de barrio de una gran ciudad americana, la serie mostraba el día a día profesional y personal de los policías que trabajaban en ella. Cada episodio comenzaba con la reunión de inicio de turno, en la que el sargento Esterhaus (un genial Michel Conrad) repartía instrucciones a unos agentes medio dormidos y poco motivados. El ritual acababa siempre con una de las frases más famosas de la historia de la televisión: Let’s be careful out there (“Tengan cuidado ahí fuera”).

Emitida en España como Canción triste de Hill Street, la serie revolucionó el lenguaje televisivo con una propuesta innovadora, muy elaborada y realista, que cambió por completo la forma de escribir y de ver televisión. Su influencia es visible en algunas de las ficciones más idolatradas de décadas posteriores, como The Wire, The Sopranos o Lost.

Sus principales innovaciones fueron: el protagonismo coral, el realismo narrativo, el uso de tramas con continuidad y la crítica social, y todo ello dentro de un género, el policíaco, que hasta entonces había sido uno de los más conservadores de la televisión norteamericana.

Frente a las series centradas en un personaje principal rodeado de secundarios —Lou Grant o The Mary Tyler Moore, por ejemplo—, Hill Street Blues apostó por un reparto coral y actores poco conocidos, sin una figura dominante. Además, sus policías eran personajes vulnerables, antihéroes, con sus virtudes y sus defectos, sometidos a tensiones laborales, dilemas morales y problemas personales. Esa humanización es una de las mayores herencias que ha dejado la serie.

Al tratarse de una comisaria de barrio, las tramas abordaban conflictos sociales y éticos, invitando a la reflexión, algo poco habitual en las series policiacas anteriores. Fue una serie de policías diferente a los clichés de la época, como Starsky & Hutch, Colombo o Ironside

La realización apostó por la cámara en mano, los planos aparentemente improvisados y el uso del ruido ambiental, recursos que reforzaban la sensación de realismo y acercaban la serie a un estilo casi documental, inédito entonces en la ficción televisiva.

En el plano narrativo, la gran innovación fue la introducción de arcos argumentales que se desarrollaban a lo largo de varios episodios. Hasta ese momento, la mayoría de las series eran estrictamente episódicas, con capítulos cerrados y autoconclusivos. Hill Street Blues rompió estas convenciones instaurando un estilo más complejo al combinar múltiples tramas simultáneas, que podían durar una escena o varios capítulos, independientes o interrelacionados, sentando las bases de la serialidad moderna.

Aunque fue aclamada por la crítica, su audiencia inicial fue discreta. El reconocimiento definitivo llegó con los premios —entre ellos, ocho Emmy—, que consolidaron su prestigio y la convirtieron en una serie de culto, un producto rompedor que “había que ver”.

Hill Street Blues finalizó en la séptima temporada, cuando estaba en lo más alto. La marcha de su creador, Steve Bochco, y la muerte por cáncer de Michael Conrad, precipitaron un cierre que evitó una prolongación innecesaria. El episodio final, con un incendio que destruye la comisaria, funcionó como un potente colofón simbólico.

La enfermedad de Michael Conrad fue integrada en la ficción, afectando directamente a su personaje. Por deseo del propio actor, la serie mostró su progresivo deterioro físico, aportando una intensidad y honestidad poco habituales. El episodio de su muerte, Grace Under Pressure, emitido en la cuarta temporada, está considerado uno de los más emotivos y memorables de la historia de la televisión.

El openig, que duraba más de un minuto, y su inconfundible música evoca buenos momentos de televisión.


El título oficial en España, Canción triste de Hill Street, se debe a una mala traducción, debería ser "Policías de Hill Street", pues en Estados Unidos se utiliza la palabra "blue" para designar a los policías de uniforme, pero la palabra "blues" se tradujo como "canción triste".

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