Primera emisión regular de Televisión (Nipkow TV)

22 de marzo de 1935

El 22 de marzo de 1935, empezaron las emisiones regulares de la emisora Paul Nipkow de Berlín. Una televisión que nació al amparo del nazismo, y con unas características que la hicieron singular. Por eso, a pesar de que fue la primera en emitir de forma más o menos regular, en el mundo occidental se considera que fue la BBC, el 22 de noviembre de 1936, la primera cadena que tuvo una programación regular en el mundo.

La Paul Nipkow emitía tres días a la semana, durante cuatro horas, y era una parrilla basada en canciones populares, conciertos, danzas, teatro y deportes. Fue una televisión que se puso absolutamente al servicio del régimen nazi, con clara voluntad propagandística. En un momento en que la televisión todavía buscaba su razón de ser, el gobierno nazi encontró enseguida su intencionalidad, y lo cierto es que eso hizo avanzar el medio, sobre todo desde el punto de vista tecnológico.

Alemania desarrolló una importante red nacional. Los nazis querían dotar a cada familia de un receptor para que su ideología llegara a todas las casas de Alemania. Encontrarle sentido ayudó al desarrollo de una importante red nacional y, antes de la Segunda Guerra Mundial, ya estaba implantada en todo el territorio.

En este contexto, en agosto de 1936, se celebraron los Juegos Olímpicos de Berlín que supusieron un gran impulso tecnológico, para poderlos ofrecer en directo. De alguna manera, lo que quería el gobierno alemán era que el mundo viese la potencia del régimen de Hitler. Ese fue el acontecimiento televisivo de la década y fue precursor de una de las principales características del medio: asistir a eventos históricos en directo.

Así pues, ideologías aparte, el Centro Paul Nipkow de Berlín, podría considerarse que fue el primero en emitir de forma regular una programación. Regularizó, antes que la BBC, una programación estable, aunque no diaria, tuvo una potente red de distribución y, además, no paró durante la guerra. Al contrario, Hitler la utilizó como una potente arma de proaganda nazi.

La cadena mantuvo una programación regular hasta el 26 de noviembre de 1943, cuando los estudios fueron destruidos en un bombardeo de los aliados. No obstante, la corporación que le dio vida, la Fernsehsender Paul Nipkow continuó su actividad hasta el otoño de 1944. Tras la caída del muro de Berlín, se descubrió una gran cantidad de rollos de película, un archivo documental muy valioso que sirvió, entre otras cosas, para realizar el interesante documental Televisión bajo la esvástica, que emitió hace algunos años TV3. 


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